Una sala que tras unas reformas ha optado por una decoración sobria pero elegante. Estilo muy minimalista de líneas puras y paredes uniformes de madera y cristal retroiluminado, utilizan el logo muy inteligentemente como motivo decorativo. La iluminación, de tonos azules, es sugerente y agradable a la vista.
La música acompaña perfectamente al ambiente y lo mueve progresivamente hasta que los clientes se enganchan a bailar. Música para todos los gustos, un poco de comercial para empezar, otro tanto de pop o rock para continuar, ¿y por qué no? acabar con un poco de house. A destacar el efecto estrellado del techo de la pista de baile a base de fibra óptica.



