La entrada de gran tamaño no pasa desapercibida. Con un público postuniversitario pero muy jovial La Posada de las Ánimas se llena todos los fines de semanas con un ambiente genial. Un sitio donde la mayoría de los clientes no paran de bailar. La iluminación es un tanto baja pero interesante según como se mire.
Destaca el hecho que cada mes se decora toda la sala con una temática. En Abril parecía que estabas dentro de una caseta de la feria de Sevilla con las go-gos propiamente vestidas.




